(DEL ESPEJISMO DE UN DIOS QUE DEAMBULA POR SU PROPIO EGOÍSMO, DE LA BRUTALIDAD CON QUE EL TIEMPO DESFLORA MI ALMA, DE LA SUTILIDAD CON QUE YO LE DEJO HACER, DE LAS MANERAS DE OLVIDAR, DEL DELÍTO POR COMETER, DEL GESTO CON QUE CONCENTRAR EL INSTANTE, DEL SILENCIO EN QUE SOSTENGO MI VACIO ARGUMENTAL, DE LOS CRITERIOS POR CORROMPER, DE LA DISTANCIA QUE SEPARA EL ACTO DE LA VOLUNTAD)
Normalidad asestando golpes contra un silencio acolchado.
La marea se aleja lentamente como el eco en mis entrañas y florece el árbol de los pensamientos como una estampida de colores que rejuvenece mi alma. Recojo mis alas en el vértice opuesto a mi miedo dispuesto de nuevo a decantar la balanza. Logré salir de la urna de espejos, encontré la puerta a la que no hace falta llamar (siempre estuvo ahí).
Me relamo los labios convulsivamente mientras busco en el baúl una sonrisa adecuada con la que contener la identidad que me queda (has visto al demonio, hijo de puta).
Pueden las palabras perder peso con su uso?
Bebo a sorbos una vida desbravada con la esperanza de saciar esta sed existencial que me corroe mientras lucho por conservar algún grano del reloj de arena de que participo. Cerremos el trato y reventemos la ampolla, el viento de las circunstancias marcará nuestro rumbo, peregrinos a ninguna parte, sigamos viviendo.

Política del Miedo - Violadores del Verso Y Soziedad Alkohólica

...vuelvo a escribir...
Husmeando por las esquinas de la angustia en busca de esa gota que sea capaz de rebosar el baso, se conforma con conquistar razones para alcanzar el cansancio argumental. Envidia de normalidad, que brutalidad. Que incomodo resulta ser el centro del universo, musita mientras se arranca los párpados. Imposible vivir en un momento en que todo el mundo está en posesión de la verdad, por qué no me dejáis morir? Permanece inmóvil haciendo acopio de cobardía. Cegado por el odio, realiza juegos malabares con el tiempo mientras, bajo un sol de justicia, lucha por reconstruir una vida de hielo. Entrelazando los hilos de la lírica y la épica confecciono una cuerda con la que escapar (o colgarme).

la cuerda

Vida, apuntes al natural.
Me arranco a tiras la piel de las yemas de los dedos, mientras contemplo el sórdido desfilar del tiempo, ausente, siempre se aleja. Con una pulcritud indecente emancipo mi pensamiento, como maniobra de distracción, sobre un papel. Resuelto a no resolver, apuesto en mi contra. Lanzo una brillante apología de la estupidez en cada decisión que dejo sin tomar. Y el orgullo hace tiempo ya que dejó de florecer. Pese a esta inconexa indeterminación vital sigo existiendo, y lo que es peor, mi vida repercute en mí. Llámame verborrea, yo te llamaré incomprensión. Todo debe tener una función, todo se esconde detrás de su propio sentido. Y si mi vida no tiene función? Y si la vida no tiene función? Mi vacío por un caballo!! A medida que me acerco a la respuesta olvido la pregunta. La intensidad de la pregunta es directamente proporcional a la distancia que nos separa de la respuesta.

Unicórnio - Luis Eduarde Aute & Silvio Rodríguez

Echo de menos
Encasillado en un papel secundario de un anuncio de axiomas. Destrozaré a pedradas los cristales de la mentira, cruzaré la frontera de lo inverosímil, venceré los cánones de conducta que me despersonalizan, cortaré las cuerdas y dejar así de sentirme títere y también cortaré la soga de la que cuelga mi libertad. Frecuento rincones alejados de la disciplina de la sociedad, rincones como este, desde el que te tiendo la mano con la esperanza de que los espacios que se deslizan entre líneas se llenen con tu comprensión. Lejos de lo obvio, víctimas de la comodidad, admitimos la ignorancia en virtud de un puñado de felicidad. Sigue tu camino, sin mirar atrás, adoptando una postura de indiferencia, realmente sutil. Baila al filo del interrogante que tienes clavado en el pensamiento.

Crece la impotencia en mi vida, y no soy capaz de esquivar los segundos que caen, pesados como plomo. sobre mi esperanza.

Truco
Arena que se escapa de tus manos a medida que la presionas. Un niño ciego buscando su muñeco de trapo en un desierto de indiferencia. Paseo descalzo sobre cristales rotos, y, sabes? ya no siento el dolor. Sentenciado a dudar de mi mismo, mierda de abogado de oficio, la próxima vez buscaré uno privado, o tal vez no, no sé. El plan es perfecto, lástima que sea el de mi asesinato. Vuelven las pesadillas, reales como puños. Aún no del todo despierto me revelo contra las contradicciones que el ratoncito Pérez ha dejado bajo la almohada. Traicionado por la liturgia de los recuerdos. Sacrificado para el olvido sobre una mesa de cristal. No voy a ninguna parte y presiento que no llegaré nunca. Perdido en las risas de tu tristeza. Me limito a flotar en la repercusión de mis actos, y la marea está bajando. Mi vida es una propina lanzada al vuelo. Escapé del desconcierto aprovechando un momento de despiste del tiempo. No existe la magia, sólo son trucos.
Houdini

la barrera
Apreciar el arte desde la barrera, sin involucrarme demasiado, me limitaba a suponerme. Elegante desesperación con que calmar los indicios de descomposición de su ironía. Enfiló la calle que nunca acababa rezando lo poco que sabía, con un sabor amargo de odio en su viperina lengua. Se acercaba el momento de pasar cuentas con su pasado, las palabras que se solapaban a sus pasos apenas le dejaban caminar. Siempre llegaba tarde a su futuro, pero, con su insolente paciencia, siempre lo esperaba. Y caía la guillotina sobre el cuello de botella de sus decisiones, posponiendo su encuentro con sus principios, que aun siendo pocos sostenían el peso de su culpa. Viste de rojo, y no olvides el verdadero hogar.

Tideland - Terry Gillian

Nunca subestimes el odio que esconde un corazón cobarde.
Con la desidia de costumbre el cielo se va iluminando, dejando tras de si una noche cargada de pesadillas. Subido en un tren que no se detendrá, el asesino afila sus cuchillos. Enciendo el último cigarro, y pienso que la muerte tiene sentido, sino fuera por su triunfo, inevitable, la vida no tendría valor alguno. Gloria con sabor a mentira, poemas que ensucian su propia belleza, y errores gramaticales en la lista de la compra. Porciones pequeñas del pastel de cumpleaños de un difunto. Deberé buscar entre los recuerdos, amontonados, sin orden que los gobierne. Cumple tu deseo y vete, que la cola empieza a impacientarse. Y cuidado con lo que deseas, granujilla, porque esta vez será la última vez. Despunta el alba, y con suerte este será mi peor poema (no preguntes).

Paco Ibañez - Palabras Para Julia (José Agustín Goytisolo)


Nunca es tarde

The Graduate - Mike Nichols

LA HUIDA
Asfixiado por la gravedad. Divagando en la angustia de saberme redimido. Me contraigo en el remordimiento cuando el instinto me mira y agacha la cabeza. El miedo es un jaula a medida de la que no se puede escapar (pero lo intentaré). La torre de cristal en la que estoy subido está a punto de ceder y, yo, corro, a cámara lenta, por el largo camino de la conciencia, para poder recogerme antes de que choque contra el suelo. Voy a ser mi salvador, pero debo ser discreto, nadie debe darse cuenta. La docilidad a la que me somete mi quietud morirá con el primer movimiento, el problema es el impulso. Busco en cada recodo, en cada mirada, en cada pensamiento, en cada acontecimiento, pero la ceguera que me oprime se alimenta de la miseria de mi espíritu. La sentencia está servida y el pasillo de la muerte se estrecha lentamente y mi alma rápidamente. Soy tan bueno que parezco tonto o tan tonto que parezco bueno. No tengo necesidad de sostener en equilibrio una vida demasiado pesada para tener sentido. Corramos un tupido velo sobre el ataúd.
Caminar


Hombre Lobo En Paris - La Unión

lobo
Afilando sus fauces escondido en un rincón, podía oler tu miedo. Y el vértigo se adueñó de las aceras la noche que el lobo salió a cazar. El tiempo se agota para ti y tú ni lo sabes ni lo quieres saber, te basta con cerrar los ojos. Un suspiro en la fina lluvia de lágrimas que condescendiente presenciaba día a día tu fracaso. Cogió carrerilla y lanzó con todas sus fuerzas un aullido a la luna, esa absurda musa que lo observaba impertinente desde el cielo. Presenciaste el asesinato de la inocencia y callaste, encubriste, por miedo a ser el siguiente. Esta noche serás el siguiente, pensó el lobo. Caminando en círculos, contra las agujas del reloj, todo parece repetirse para tu quimera. Lejos, cerca, en un círculo concéntrico al tuyo, la fiera, a favor del reloj. Pero, en ocasiones, cuando la lógica se deforma bajo el prisma de la realidad, los círculos concéntricos se cruzan. Hoy, inevitablemente, vuestras órbitas coincidirán, y el reloj se detendrá.

Pretérito Perfecto
Hubo tiempos mejores, hubo tiempos de risas que nunca conocí, momentos que jamás saboree. La vida debe ser algo más, se dijo mirando por encima de su propio hombro. La vida ha sucedido sin pausa y ha arrastrado tras de si la extraña sensación de que he llegado siempre tarde a una cita que probablemente no existió. Si pudiese formar parte de mi propia derrota. Los instantes se van pasando una consigna, un mensaje que jamás llegaré a leer. Y, así, viví corriendo tras un presente que nunca alcancé, enmarañado en el roce eterno de su silueta. Me resumo, siempre entre líneas, en un encuentro casual del olvido y lo olvidado. Se sentó frente a su lecho y le oyó decir: He jugado al poker y me lo he pasado genial, ganar debe ser la ostia. Fue entonces cuando comprendió que todo se puede explicar con un chiste, incluso su vida.

Escalera de Color

...
Inmerso en una sensación innegociable, soy pasto del sistema, perfectamente catalogado, encasillado, víctima de mi propia esclavitud mental. Detrás de cada puerta me espera un laberinto de puertas. Atrapado en un texto. Atando cabos. Lo obvio se apoderó de mis movimientos en la cárcel de papel. La pesadilla no termina si no lo deseas, si no comprendes que lo deseas. Infiltrado en el consenso de costumbres como la letra pequeña en un formulario por rellenar. Soy el pero, soy los puntos suspensivos que flotan en el aire cuando tus palabras mueren. Hace ya tiempo que deseché las razones, son un lastre para el camino que debo recorrer. Pide tu deseo, el mundo de cera está ardiendo. Un zumbido que no desfallece, un interrogante vacío, un resuello que se apaga, un carcelero sin llaves, premio para el caballero, y pánico amontonado. No hay gota que haga rebosar este vaso, así que, por qué no me ayudas a derramarlo de una patada? Quiero ir más lejos que mis palabras. No te quedes callado. Si realmente entiendes lo que te digo tienes un serio problema.

Wake Up - Rage Against The Machine

Cassandra
El presente se oscurece en virtud de los silencios perdidos. Régimen abierto de soledad. Mi vida dura en lo que tardo en desflorar mi conciencia. La presión me asfixia lentamente, dejando por resolver acertijos jamás inventados. Un instante prolongado que me paraliza ante el pase de una diapositiva que se repite una y otra vez de unas vacaciones que jamás existieron. Perdieron el perdón con un chasquido de dedos y el público estallo en aplausos con su mente desbocada por la emoción. Pierdo el resuello en el piso treinta y tres, y ni cristo sonríe. Mendigando un segundo más de agonía, no es sencillo desatarse de aquello que no nos pertenece. Tropiezo y caigo en un hoyo, cierro los ojos para que no me entre tierra en los ojos. De nuevo aplausos. La despedida será breve en un aluvión de efusivas bofetadas. Precariedad de espíritu, dudas y colecciones inacabadas. Una visión sin sentido, una verdad que nunca nadie creyó, personajes de ficción que desfilan por una pasarela improvisada y por último Cassandra me advierte de mi muerte, no le hago caso, mierda de mitología. Y un funcionario que me mira condescendiente y me dice: Asesta tu último pecado que no tenemos todo el día.
Casandra

flor del meu hortet
El amor es un instante compartido eternamente lejos de la locura de un mundo que se te antoja ajeno y innecesario. La busqueda que ignoraba cobró sentido cuando un sentimiento incontrolable me acerco a ti, abriendo de par en par el vental que llenó por fin mi alma de ese aire puro que me enseño a respirar. Permanezco inerte en tus gestos, murmurando tu nombre a las estrellas. Y me basta sentir que la sinceridad rebosa las propias palabras que con levedad te susurro al oído, te amo, Cristina. Te ofrezco, a cambio de hacerme olvidar el silencio de mi corazón, el último suspiro que emita cuando el fin de mis días me arrebate el inmenso placer de quererte. Resulta fácil amarte, me basta con dejar mi espíritu en libertad y atravesar la distancia que me separa de la felicidad que tu sonrisa me ofrece. Elevo la vista a la noche de los tiempos, y sólo veo brillar un astro, un sueño que se ha cumplido, conocerte.

Remember - Alfred Hitchcock

Melancolía
Apurando el vicio de la melancolia, voy cerrando las puertas que me llevan al ayer. Abrazo la decisión inamovible de no claudicar ante la sonrisa del dolor, y, armado tan sólo por la luz de tu mirada, voy quebrando la niebla de la duda. He volado deprisa por el cielo nublado de mi experiencia grabando el rastro de una vejez de treinta y tres años. Si fijas tus ojos en los mios, la noche en que el sueño no me alcanza, podrás ver, tras el brillo felino, las huellas de mis pasos. Cansado de caminar de espaldas, en un gesto imposible, me encuentro mirando hacia un futuro que se abre como un esbozo por pincelar. Y, te aseguro, que he planeado dos o tres cosas, por ejemplo, no juzgar a nadie por sus pecados, coser lo más rápidamente que pueda las heridas con que el mundo me vaya a obsequiar, contratar con mi conciencia un seguro a todo riesgo para los castillos en el cielo que pueda consruir, por ejemplo. Ya que no eres más que producto del azar, dale sentido y valor a las cartas que te han tocado, piensa que no tienes adeversario al que ganar. Aunque permanezco cerca de mismo ya no voy a observar cada uno de mis movimientos, pesan demasiado. Tal vez esta vez he cogido el tranvia a tiempo.

Calle Melancolía - Sabina

...excusas...
Me revuelco en mi propia frustración como un cerdo en su mierda, por instinto. Cada día despierto corriendo tras el amanecer y me duermo rendido a los pies del ocaso, con la sensación de ocultar un secreto inconfesable. Nada me pertenece, y yo, en cambio, pertenezco a todo. Sigilosamente, emborrono papeles con la absurda intención de espantar los fantasmas de mi conciencia y así, de paso, evadir impuestos al tiempo, cayendo en una inefable rutina literaria que no hace más que fomentar mi incertidumbre y hacerme perder tiempo. Pero simulo no darme cuenta, y eso, aunque parezca un argumento pobre, me basta. Soy un niño castigado eternamente a escribir en la pizarra: "No volveré a escribir esta frase.". Deja de reír. ¿Acaso es una excusa mejor que la tuya para seguir vivo?

En ocasiones admitir la derrota conduce a la paz.
La incoherencia clausuró el pensamiento que divagaba perdido en su silencio. Levantó el rostro y sonrió. Ausente ya de toda responsabilidad se lanzó al vacío de la ignorancia y su correspondiente felicidad. Decidió mostrar indiferencia contra los sentimientos que osaran perturbar su nuevo estado. Quiso hacer desaparecer el mundo cerrando los ojos, y casi lo logra. Pero la conciencia siempre triunfa, arrancando de raíz una verdad inventada, cubriendo con su manto de imprecisión el cuerpo tembloroso de la comprensión, imponiendo la necesidad de miedo.
Diluyendo en el tiempo una existencia inerte.
Probablemente olvidar sería lo mejor. Pero, así como el vuelo hacía la felicidad estaba limitado por la realidad, por esta misma, la caída en el pozo del dolor no tenía fondo. Los acontecimientos lo dejaron a la deriva en el terrible mar de la confusión, incapaz de escapar del punto intermedio. Se sentía sepultado bajo el peso de una mentira que desmentía una duda obvia. Tanto esfuerzo lo estaba enloqueciendo de una forma ridícula y precisa.
Tiró el rey y despertó de su pesadilla, regresando a la normalidad con un suspiro de alivio.
Images - Robert Altman

Cadena Perpétua.
En su propio vértice, mataba el tiempo, escaso y amargo de su desventurada existencia, quemando viejas fotos de gente que ahora se le antojaba desconocida. Propuso un juego en forma de ultimátum vital a dios (ganó la banca). Y, ahora, esperaba su turno en una reflexión inmóvil, eternamente inacabada. Se alzaba, con un ridículo orgullo, como la incógnita de una ecuación imposible de resolver. Razones inamovibles le empujaban a seguir el cauce de la duda absoluta, mas, cuando se veía obligado a exponer este criterio, era incapaz de encontrar la forma de argumentar su postura (probablemente debido a su propio agnosticismo total). Cauterizaba los silencios incómodos con sentencias ya preparadas para esta maniobra de distracción. No escatimaba ninguna oportunidad para blandir un gesto de hastío, y, así, realzar el carácter anodino de su camino. Luchaba por liberarse de esa extraña sensación que le perseguía, la sensación de que la vida era una cadena perpetua, que, contradiciéndose a si misma, tarde o temprano concluiría.
Efímero.
Un juego irreflexivo, intentar escribir, cuando las palabras no ocupan más que el espacio que me separa de la locura. Atado a la mendicidad de mi propio perdón, que bonito. La tregua se acerca a su fin, y las heridas se están abriendo como brechas en la tierra, alejándome de un mundo que siempre supe ajeno (pese a los sueños que se extendían por mis noches de insomnio). El tiempo sigue su riguroso compás, arañando, instante a instante, una paz que nunca me perteneció. Cuanto más lastre pierde mi alma más me hundo en mi propia fugacidad (he descubierto que no existe un sustantivo que corresponda al adjetivo efímero, que obstáculo más molesto).


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el mundo
Un encuentro casual
Bajo la tenue luz de un ocaso de sentimientos desfloro mi colección de palabras vacias, de una forma metódica e inadecuada, poniendo enfásis en los eufemismos con que durante tanto tiempo he disfrazado la mierda que me tocó masticar. Preparo la colchoneta, mientras la noche teje una cohartada para el fin de los tiempos, por cierto..., ¿dónde estabas tú la noche en que mataron mi inocencia? Un mundo subjetivo que destripar, un señuelo que picar, un silencio que romper, un factor que descartar, un accidentado que auxiliar, una virginidad que sangrar, una ilusión que desmotivar, un corazón que robar, un sueño que extirpar, un privilegio que envidiar, un respeto que ganar, un presentimiento del que dudar, un puñado de retales con que confeccionar una prosa triste e insulsa. Por qué disfrutaré tanto sintiendome desdichado? Por qué apuraré tanto las emociones que se desparraman sobre el lecho de mi indulgencia? Será vicio puro o virtud impura? Tantas preguntas empiezan a estorbar a mi objetivo, continuar vivo. Mi mosaico se cae a pedazos, pero tranquilos, estoy acostumbrado, debajo de este siempre aparece otro que desconocía.

Nostálgia Tanguera De Un Catalán
Sostiene una sonrisa forzada sobre la fotografía de un pasado que no reconoce, intentando retener un presente efímero, y, a medida que se le escapa entre los dedos, apunta su mirada en dirección a un futuro improbable. Era una noche interminable de sueño que no llega, como un tango gastado que se deslizará como un vinilo, su mente se escapa por la tangente de la melancolía, rompiendo inadvertidamente con el círculo de pensamientos que atrapaba su corazón. Y así se sorprende en la playa llena de luz de su dormitorio, frente a un teclado, escuchando en una caracola inexistente la existencia de ese mundo que se muere por abarcar. Se dibujan susurros sobre un ambiente cargado de intensa oscuridad, rumor de nostalgia de una vida que no vivió. La vieja eternidad se le antojaba insolvente, y lentamente atrapó el tiempo en un sentimiento inoportuno, convenciendo a una conciencia, sin sentido del humor, de una presunta inocencia ni que él mismo creía. Apoyado en la parada del insomnio, bajo una fina lluvia de recuerdos, esperaba el bus del amanecer. Una cotidianidad que nace con cada nuevo alba, una cotidianidad que le aleja de la esperanza de perdurar más allá de las costumbres. Pasos inseguros que le acercan al abismo de la noche que ahora inunda su corazón dolorido. Mañana será otro día, piensa, incapaz de sonreír.

El Día Que Me Quieras - Andres Calamaro


The Great Dictator - Charles Chaplin

no mezcles
Los ríos del sentimiento y la razón han de seguir un curso paralelo para desembocar en el mar de nuestra propia realidad. He visto ríos cruzarse, he visto mezclar sus aguas deformando el reflejo de tu rostro en ellos. No pienses con el corazón y no sientas con el pensamiento, sólo eso te puedo aconsejar después de ver la luz de tu mirada apagarse bajo este maldito eclipse de conceptos incompatibles por naturaleza. El recelo ha de conducirnos a un silencio que arrasará el sonido de los latidos de un corazón cansado y perdido, víctima fácil para el pecado original que acecha siempre tras el miedo. No mezcles.
Permanece inmóvil, preguntándose como ha llegado ahí, coge su roído instrumento y se pone a tocar al borde del abismo, esperando una limosna o un empujón. Hace tiempo que empeñó sus ansias de vivir. De una forma repentina, su voz se entrelaza con la melodía, como si saltará de nota en nota, de acorde en acorde. La letra hablaba de tiempos pasados, de recuerdos oxidados, de futuro truncado, de como desilusión a desilusión el destino se iba acortando (como un soplo de ingratitud, decía). Desde el fondo del barranco unas voces coreaban un estribillo paralelo. El hombre de corazón viejo no entendía bien que decían esas voces, así que se acercó un poco más y un poco más, para discernir el mensaje. En el justo momento en que comprendió lo que querían decirle pisó en falso y resbaló, siendo absorbido por la oscuridad del tiempo y, resignado, se unió al coro:
"Es demasiado tarde, viejo corazón".
Está es la historia de un tiempo que servía de cauce a dos ríos, uno de agua caliente y el otro de agua fría, de como la vida se puede ahogar en ellos cuando se comunican, y de como a veces lo inevitable se nos anuncia.
No mezcles, por favor, no mezcles.

El camino hace subida y me voy a pie
Enemigo del pasado, desprovisto de motivos para mirar hacia atrás, me lanzo como una bala de cañon directo hacia mi objetivo. Atravesaré los obstaculos que luchan por impedir lograr mi preciado destino, sin miramientos, aplastaré las circunstancias que puedan hacer membar mi seguridad. En un camino que me pertenece y al que pertenezco, dejaré atrás los sentimientos que, como lastre que me envenena, se atreven a negar mi seguridad. Del miedo destilaré la fuerza que me proporcione las alas que deben ayudarme a ascender em busca de la felicidad. Del miedo a perderte victima del tiempo (inevitable es el telón de la incertidumbre), del miedo de un reflejo deformado en el manatial de la desesperación, del miedo a las miradas que no olvidan, del miedo a la vergüenza, del miedo a la hipocresía de un mundo que luche por desmerecer mi impulso, del miedo a la inercia. Pero, como ya he dicho, destilaré la fuerza, la fuerza contra lo inevitable de la incertidumbre, del reflejo, de las miradas, de la verüenza, de la hipocreías, del mundo, de la inercia. Sopla el viento a mi favor, ese viento que he inventado en las noches de soledad y al cual me abrazo para que me lleve hasta mí, y espero que hasta ti. Remontaré el cielo hasta el nuevo alba para secar tus ojos, esos ojos que no quiero ver nunca más llorar, esos ojos que llenan mis sueños, y que siempre me empujan hacia arriba. Arranco la mentira de mis palabras con tenacidad, y esculpo la sinceridad con la precisión de un cardiologo que se opera a si mismo. Te amo, no lo olvides.

Te Quiero, Te Quiero - Nino Bravo

A la mujer que me salvó la vida
En un lugar recóndito de mi pasado presentía que existias, que tenías que existir, porque sino el mundo estaría vacío. El destino dió cuerpo a ese presentimiento, y nombre, Cristina. Los segundos pasan en el balanceo de tus caderas, y los silencios se rompen con la melodía de tu risa. Es en tu mirada, en tu gesto, en tu magia, en tu forma de decir la verdad, pese a que duela, es en el camino que dictan tu ayuda donde encontré sentido a la vida, y donde lo vuelvo a encontrar. Perteneces a esa especie en extinción que se eleva por encima de lo superfluo, y prometo no dejar que te extingas, que te apagues. Lejos de los espejismos de este mundo que se empeña en sumirnos en la duda, tu lluvia de esperanza empapa mi alma de seguridad. No tienes precio, no es necesario que lo tengas. Pero aún así me propongo crecer tan alto que mi amor alcance las estrellas para poder contarles que existe una mirada que emite más esplendor que ellas. Se moriran de envidia, y tú y yo reiremos tejiendo una complicidad, esa complicidad que pretendo retomar cuando el orgullo de mis actos se refleje en tus ojos, tan bellos y cálidos. Gracias por salvarme la vida, con la verdad.

Táctica y Estrategia - Mario Benedetti


Estar contigo o estar sin ti es la medida de mi tiempo - Mario Benedetti (El lado oscuro del corazón)

Ya eres mía, voluntad
Sinceridad recién adquirida en el mercadillo de la esperanza. Tengo una hucha en forma de sueño, para ahorrar un poquito de la esperanza que cosecho cada día, por si algún día me faltara poder echar mano de mis reservas, y así no perder el hilo de mi camino hacia la felicidad. Solté el lastre que no me dejaba elevarme hacia la realidad de un cielo que me parecía inalcanzable, que iluso, no hay nada inalcanzable cuando eres dueño de tu propia ilusión. No sé que me depara el futuro, nadie lo sabe, pero lo que sé es que puedo propiciar los actos que hagan aumentar la posibilidad de encarrilarlo hacia la meta a la que quiero llegar. Ya eres mía, voluntad.

Volverte a ver
He destrozado la oportunidad que me brindó el destino y tu amor. Pero el silencio que ahora me asfixia ha de valerme para valorar aquello que perdí y luchar por recuperar mi propio respeto, y así poder ofrecer a un mundo mágico, un mundo cargado de luz, mi triunfo ante el dolor. Sé que no soy lo que esperabas, sé que el camino es largo, pero también sé que la recompensa será la mayor satisfacción que puedo imaginar, poderme mirar al espejo y sonreír. Sé que las lágrimas que ahora enturbian mi mirada, no son más que la culpa, esa culpa tiene que servir algo, sino que sentido tiene. Quiero ser quien quiero ser. No quiero hacer más daño a la gente que me quiere. No quiero morir. Sólo quiero ser feliz y que la distancia muera a manos de mi esfuerzo. Quiero que cese la tormenta, que mis palabras tengan peso y que el sol vuelva a salir. Subiré peldaño a peldaño, con pasos seguros, y tan sólo miraré hacia atrás para recordar que un día fui feliz, y comprender que lo volveré a ser. Los latidos de mi corazón repiten tu nombre, por eso no se apagaran. Te amo, no lo olvides nunca.

Volverte a Ver - Juanes

Deshaciendo Sudokus
Bañado en la subjetividad de la realidad, jugando con mi escarabajo de goma, me alcanza un profundo sopor que, presiento, precede a mi mundo. Y, ya cautivo del sueño, empiezo a galopar por una infinita playa bajo una luna llena que inunda mi pensamiento de luz. El sonido de un argumento que pierde peso a medida que se desliza por mis sensaciones acalla el silencio de la cotidianidad. Y un tumulto de sentimientos derriban a patadas el muro del consenso social. Un pequeño cartel que apunta hacia el cielo anuncia con letras de sangre "Hacia Todas Direcciones". Y, montado en mi unicornio insumiso, me lanzo en sentido contrario al susodicho cartel, en busca de mi propia esencia imposible de hallar (de ahí el porque me dirijo a su caza, siempre fui pasto de mis ansias de quimeras). Deshago un sudoku ya resuelto, con la intención de hacer retroceder la mareas de la lógica que empieza a subir, traicionando mi camino. Pero la marea sigue subiendo impasible, ineludible, inpertinente y mal follada. De repente, despierto, la bañera rebosa y, yo, me estoy ahogando.
Por fin, se acerca el nuevo disco de Extremoduro, aqui una muestra. www.extremoduro.com
Muchacha acostada, con vestido azul oscuro - Egon Schiele

Dulce Introducción Al Caos - Extremoduro


Who's Afraid Of Virginia Woolf? - Mike Nichols

¿Quién teme a la Verdad?
Oculto mi pesadilla inacabada tras la noche silenciosa y me acerco, como mosquitos a la luz, hacia la reflexión. Crecer con el miedo por compañero de juegos hasta sentir tensarse la soga y comprender que yo soy el miedo. Que soy esa sensación que se extiende como un rumor en el pueblo, que soy el sentimiento de culpa que provoca y el pensamiento que lo anula. El hombre del saco hace tiempo que se me llevó lejos de la paz. Pero, no temáis, dejé pellizcos de alma por el camino, y ahora que voy de regreso, recompongo mi espíritu. Llegué a un pacto con el tiempo sólo para poder traicionarlo. Y vivo en un eterno mañana que se extiende hasta donde desemboca mi destino. Fui la puta de dios, y odio que me lo recuerden (no lo olvidéis, o el mar que ahora veis en calma podría desatar su furia arrastrando vuestra precaria embarcación). Lentamente, desfila la noche, tal vez sea hora de acabar la pesadilla.


se mueven?
(la escritura automática, que invento)
Solivianto la mala ostia en un aullido de rabia. La necesidad de paz me convierte en un pelele de la naturaleza. Con una pirueta desmesurada, me zafé del tiempo, del silencio, de la verdad, de mi mismo. Y así, perfectamente encapsulado, surco las miasmas de mi instinto moribundo. Esta vida nunca fue rentable, me roba el tiempo a puñados, y el telón caerá antes de que sea capaz de reconocerte entre el público. Me levanto cada día con estertores, me arrastro al lavabo y vomito un inflexible razonamiento que niega todos mis actos de ayer, luego tiro de la cadena, e, infringiéndome, me lanzo de cabeza al olvido diario. Me cansé de no secundar la moción y ahora voy camino del chip. Si me pierdo sabréis que hacer conmigo. Forjaré un sueño tras la mirada, absurda defensa, la cobardía.
(la escritura automática, que invento)

La Hoguera - Extremoduro


Soledad (un pequeño cuento de terror)
Se le escapa la vida por el filo del tiempo como una flor pierde su olor, y sus sueños se pudren al ritmo que le marca esa realidad gastada en la que le obligan a encajar. La oscuridad ha caído violentamente dejando sus sentidos a la intemperie del silencio y el pensamiento vaga libre por su insomnio. Extiende el brazo unos instantes para comprobar que el vacío que el cáncer dejó en el otro lado de la cama sigue ahí. Masticando la soledad como un pedazo de carne cruda imposible de tragar se incorpora lentamente, no tiene prisa, la noche se le antoja eterna, la lucidez, en cambio, no. Cruza el pasillo sin encender ninguna luz, y se acerca al mueble bar, se sirve una generosa copa de JB, da un sorbo, y una lágrima rueda por sus recuerdos, al parecer, ellos, tampoco pueden dormir. Da otro sorbo y se sienta en el sofá, frente al televisor apagado. Una retorcida y malcriada melancolía deforma su rostro mientras fija su mirada en un punto indeterminado. Apura el whisky y musita su nombre. Ella le apoya la mano sobre el hombro y le susurra algo al oído que no acaba de entender. Se gira de repente y ella ya se ha ido, como cada noche.

4 de abril
Misterios que se desvelan, secretos que surgen a la luz y llenan de magia un horizonte que, hasta hace un instante, parecía inalcanzable. Ante mi sorpresa, me he despertado positivo, un poco angustiado ante esta novedad, me he acurrucado de nuevo en mi rincón de la cama, con la esperanza de que esta fuerza que me estaba invadiendo se disipara. Pero no fue así, aún es más, creció como un árbol en flor en mitad de un desierto de incertidumbre. Así, que, resignado, y por qué no decirlo, abrumado y emocionado, salí del lecho por segunda vez, viendo como de este pequeño esbozo de esperanza brotaba una sonrisa, que por insalvable, se debatía entre lo encantador y lo incomprensible. Busqué en mi armario un atuendo adecuado. Tras una hora frente al espejo maquillándome, dedicándome un guiño de vez en cuando, me calcé mis enormes botas rojas. Y, así, siendo un payaso, salí a comerme el mundo.

Qualsevol Nit Pot Sortir El Sol - Jaume Sisa


LA HAINE

...la caída...
La creciente expectación que suscitaba mi derrota me animó a seguir posponiéndola. Encontrar excusas me era fácil debido a mi naturaleza evasiva y, por qué no decirlo, cargada de hipocresía existencial. Hoy el pretexto sería perfecto y mi interpretación magistral, defendería que conservaba un hilo de esperanza, que pese a ser fino era capaz de sostener mi peso, y así vencer la gravedad que me atraía hacia el suelo, o en su defecto la inercia que me alejaba de mi mismo. El público puesto en pie, esgrimó un Ufffffff, cansado ya de estar en vilo desde el principio de la escena final que comenzó en el momento en que inicio la tragicomedia del que en el fondo, además de espectadores, eran partícipes. Se sentaron, mientras, yo, ocultaba una sonrisa de perturbado tras un telón de preocupación y tristeza. Aún debían esperar un rato, aún no era el momento de brindarles el esperado desenlace. Dicen que mientras caes no existe problema que lo doloroso es cuando topas con el asfalto. Tal vez, este pensamiento popular se equivoca, tal vez cuando mi cuerpo se destroce con el asfalto acabará el suplicio que conlleva esta vertiginosa caída, implacable, abstracta y pendenciera, llamada vida.

Esta ahí, cogela!
Se insinúa, absoluta, impoluta, tan cerca de mí que no logro alcanzarla. En su obviedad reside el testimonio mudo de mi impotencia. Estoy corriendo sobre un hilo eterno como un funámbulo ciego que intenta recordar si puso la red. Una confusión de papeles me dio una vida que no podría soportar, me dio la oportunidad que no merecía, y dispuso al silencio, en contrapartida, en mi lugar. Las palabras son vacías hasta que no se demuestre lo contrario, y me corroe la vulgaridad de la imposibilidad de demostrarlo. Compré mi alma en La Nada, me viene grande, pero no importa, acepta devoluciones, y tarde o temprano la cambiaré por un poco de paz. Y, pese a mis palabras, ya ves, mantengo el sentido del humor, sigo luchando, sigo empecinado en vencer el lastre que me define, y ganarme algo que me debería haber sido regalado (sea lo que sea). He cosido una bandera blanca con retales de mi alma, pero, mi enemigo, se carcajea mostrando sus fauces desde el otro lado del espejo. Y, entre él y yo, la felicidad se insinúa, absoluta, impoluta, tan cerca de mí que no logro alcanzarla.


Blade Runner - Ridley Scott

Apuré el último Pitillo
El dolor no me dejaba respirar, y busqué a tientas, en la semioscuridad de mi memoria, un recuerdo al que afianzar una felicidad que se iba filtrando lentamente por los poros de mi autonegación. El miedo me anclaba a la sensación de estar viviendo una existencia, más que prestada, robada, en un descuido de dios, casi como me robas tú una sonrisa cuando veo reflejado mi amor en tu mirada. Tengo miedo, estoy perdiendo pie, y tengo miedo. La disciplina de la conciencia pesa sobre mí como un juicio amañado, como el instante que precede al disparo de salida, como la incógnita imposible de una ecuación innecesaria, como la evacuación de un sueño en llamas, como la fuerza de rozamiento infinita que detiene el tiempo, como el miedo. El desmayo se anunciaba imponente, inminente, cuando un espasmo dobló mi voluntad. Salgo fuera de mí, quebrantando la condicional. Que fácil resulta pedir perdón cuando dejaste atrás el orgullo. Paren, que me bajo, el juego perdió gracia cuando di la vuelta al periódico. Bagaje, que bien suena la palabra bagaje, en concreto, cuando pierde su utilidad. En realidad, todas las palabras suenan mejor cuanto más se alejan de su sentido, cuanto más fuera de lugar se encuentran y en especial cuando las pronuncia alguien que desconoce su significado. Escudriño mis bolsillos en busca del maldito justificante que ha de librarme de asistir a mi propio entierro, aunque presiento que nunca existió.

a cagar
Un sentimiento terco que ofusca al resto, y me aísla de la comodidad del equilibrio, de la cotidianidad de lo normal. Ensimismado, suavizo los vértices de mi cubo de cristal, de mi cárcel de incertidumbre, de mi insumisa rendición. Ofendido de mi mismo, me fundo en una letanía sin rigor académico, que me sumerge en la similitud de unas palabras que se suceden, rítmicamente, musitando un significado ecléctico y que ya me aburre hasta a mi. Seamos claros, sin crear precedente.
Alguna pregunta?
Dios levanta la mano tímidamente para preguntar si puede ir al lavabo a cagar.
Y yo le digo que no, que ya le dejé ir una vez, y mira lo que pasó.
Prosigamos. Me duele el alma como el brazo le duele al manco. La ansiedad corre a raudales por las lágrimas que nublan mi mirada, y sé que la paranoia acecha en la próxima esquina. A mis espaldas, un gato gime como una puta. Buscando un impulso en mi mente, me abro paso en una nada pura, nítida, estática. He comprado una parcela de silencio y los vecinos no me dejan dormir.
Me muero lentamente mientras dios grita que se ha cagado encima.

God - John Lennon

Redondo
En la inclemencia que reina en los recodos ocultos de mi mente encontré, no sin antes abrirme paso a través de la espesura de convencionalismos que puebla mi razón, un mecanismo de defensa contra mi mismo.
Todo empezó en el momento en que comprendí que no era dueño de mis sentimientos sino una víctima de su desmesurada falta de tacto, de su absolutismo circunstancial. Y, aún temiendo que mi nueva postura proviniera justamente del punto del que quería huir, me lancé a surcar los mares de la existencia, rumbo a la inexpresión, a bordo de mi velero llamado La Razón (a riesgo de convertirme en un sociópata).
Esperé a que la marea de Deja vu subiera, y la hipocresía de la ligera brisa del dolor empujó mis velas, adentrándome en la lucidez de un mar cristalino en el que podía ver reflejado por primera vez mi verdadero rostro.
Después de una travesía de soledad, llegué a una costa, que por desgracia, me resulto familiar. Cómo os describiría mi terrorífica sorpresa al comprende que, el mundo de nuestra razón, de nuestros sentimientos y de nuestras sensaciones, no es más que un cúmulo de incertidumbre, y, que, cómicamente, resulta ser redondo.
No hay salida, salvo en la negación o la ignorancia.

Stand By Me - Javier Gurruchaga

...de por qué no me gusta que me cambien las cosas de sitio...
Los cambios parten la linealidad de la que me columpio (pese a que la critique a capa y espada) como se quiebra el hielo bajo tus pies. Aún no he discernido si los cambios siempre llegan en mal momento, o, simplemente, siempre es un mal momento para los cambios. Fui a coger el café esta mañana y no estaba en el armario habitual, y podéis creer que, una extraña conmoción, de apenas unas décimas de segundo, me hizo pensar acerca de lo fácil que es todo cuando todo está donde suponemos que está. Y, pese a que no mienten las malas lenguas cuando dicen que soy un desordenado compulsivo, siempre procuro saber donde voy a hallar lo que busco. Elaboro, mentalmente, una gráfica en la que cada punto de inflexión sea un cambio en la vida, y no me sorprendo al darme cuenta de lo vertiginoso que fue mi descenso, con sus bajadas y subidas, hasta que llegaste tú, amor, mi mejor punto de inflexión, aquel que me obligo a ascender. Por eso me pregunto, que sucedería si te perdiera, si una mañana cualquiera, al abrir el armario de mi corazón, no te encontrara donde se suponía que debías estar.

I Can't Take My Eyes Off You - The Blowers Daughter and Damein Rice

cuando les nombran
Jardines desflorados que se extienden más allá de la inquietud. Impasibles muñecos de feria haciendo cola para ser castrados. Qué más da si nadie me entiende? Qué más da si las palabras se desligan de su significado? Si el silencio nos alcanzará a todos. Intimando con la sensación de imprecisión, en el breve espacio que separa la vivencia del recuerdo que la persigue. Llegué tarde a mi cita con el reloj y superé el plazo de entrega de alegaciones. Ý pienso, más vale no llegar que llegar tarde, atrapado en una enfisema temporal. El rigor mortis te empieza a delatar (cansado de olvidar, cansado de esperar tu jugada). Comprueba siempre el nivel de las piscina antes de tirarte de cabeza, me dijo entre carcajadas, mientras, yo, recogía mis dientes. Empecé a leer y me interrumpieron, nadie suele dar importancia a mis palabras, hasta que les alcanzan, o les nombran.

Stairway To Heaven - Led Zeppelin


Rumble Fish - Francis Ford Coppola

CHISTE
Mi historia se podría comparar a un chiste que sabes pero no recuerdas. No lo puedes contar y si te lo cuentan no te hace gracia. Me desfaso al ritmo constante que marca mi corazón, y a veces, ya ves, doy testimonio de ello. Cada noche es más larga y cada silencio más abrupto. La locuacidad de mi falta de palabras convierte en un trabalenguas los extraños actos que contradicen a la voluntad que los precede. Grito y la gente hace ver que no me oye. Todo es como un perverso juego de niños sin ojos. Siempre saco punta a cada uno de los sentimientos a los que acabo sucumbiendo. Recelan grotescamente del fuego de mi mirada porque en el fondo saben que apaga corazones. Aquí me puedes encontrar, demasiado cerca para no ver la realidad pero demasiado lejos como para ser participe de ella. Un criterio que se balancea, la falta de personalidad, o en su defecto, de carácter, ya es en si mismo una personalidad. Oí los sollozos del camaleón cuando se preguntó quién era. Y ahora, sólo puedo esperar llegar a mi parada donde no espera nada ni nadie. Estáis preparados para la vuestra?

en busca de futuro
Como un susurro que se desliza en la noche más oscura paseaba inadvertido por mi propio velatorio. Es una sensación extraña, ver a toda la gente que formaban parte de tu vida, o, que al fin y al cabo (seamos francos), eran tu vida, ya que la persona no es más que su relación con el entorno, ya que si no pasa a ser un simple individuo, reunidos hablando de ti en pasado. Paseando por mi propio velatorio comprendí que llegué a ser un individuo, por egoísmo o por impotencia, por miedo o por ira, por egocentrismo o por incomprensión, y pese a mi falta de cuerpo, sentí un terrible agotamiento. Desde muy lejos me asomé a mi vida y comprendí. Esta comprensión inútil, me llego como un reflejo nítido. Me llené de las palabras que debería haber dicho y que por cobardía callé, me vacíe de las palabras que debí callar y que por rabia lancé. Paseando por mi velatorio supe cosas que ya sabía pero que ignoraba saber. Supe quien me quería y quien no, supe quién lamentaría mi muerte y quien no, supe los consejos que debía haber seguido y los que debía haber aparcado. Comprendí la magnitud de mis actos, la crueldad que alimentó mi despotismo y a la gente que herí con él. Nadie se lo merecía. Pero ahora ya no podía decir lo siento, era demasiado tarde, había concluido mi libro y el contenido pese a proceder de mi puño y letra no me gustaba, en todo caso, me hacía sentir culpable. Oí en algún rincón alguien que decía: ahora descansa en paz. Y no pude evitar dejar escapar una carcajada de dolor. Me dirigí a la caja, lentamente, para despedirme. A medida que me acercaba el murmullo se iba apagando, hasta que por fin estuve frente frente con mi destino. Primero desapareció la gente, después la sala, y por último el resto del mundo. Así me encontré en mitad de la nada contemplando mi féretro, cuando, de repente, el difunto se incorporo y como quien da un buen consejo me dijo: aún estas a tiempo.
Desperté un poco aturdido, a mi lado en la cama, tu ausencia, me devolvía a la realidad. Aún estoy a tiempo. Lo primero que voy hacer, pensé, es valorar a la gente que quiere mi bien, y recompensarles con lo que desean, mi bien. Me reconstruiré con la fuerza que te da el amor y la gratitud, desarmaré mi dolor con la paciencia que preciso. Y apuntaré con certeza a mi objetivo. Y se que seré quien quiero ser y así borraré tu ausencia del colchón, porque esta noche estuve paseando por mi propio velatorio y comprendí.
Os quiero, y doy gracias de aun estar a tiempo de decir gracias y de poder demostrar quién soy realmente.

puerta abierta a la esperanza (te amo Cris)

inclemencias de la existencia
La mentira cae sobre mí con la frialdad de una cuchilla de afeitar. Cerrando círculos, he visto la magnitud de mi ceguera, dijo mientras dibujaba una pirueta. Armado con todo el silencio que pude reunir me aferré a la resignación. Mi cobardía ardía en mi mente, dónde se calentaba las manos un puñado de vergüenza indigente. Cansado de construir castillos en el aire me tiré de la torre más alta de uno de ellos. Y aún me estoy buscando. Disfrazo mi miedo de sensatez y mis dudas de pragmatismo. Qué más se puede pedir? Tal vez, que las palabras mueran al nacer, carentes de fundamento, o, tal vez, que pueda cesar de huir de este fundamento. Dejad en paz mi alma, no veis que ya está muerta.

Mundo Feliz - Bunbury

Very Bad Things
El abismo conduce a la realidad. Por mucho que lucho no logro desligarme de mi propio punto de vista, de mi propia presencia, de este absurdo sentimiento de culpa que acompaña mi inercia vital. Cierro los ojos y se abre la veda de la tristeza, mientras la desesperación consume su última copa. He registrado todos los rincones de mi mente, amueblada estilo IKEA, en busca de la inocencia perdida, y lo único que he hallado ha sido los tres pensamientos básicos de los que, combinados, se compone todo el espectro de mi conciencia. Que simple somos, pensé, hojeando el periódico sentado en la taza del lavabo. Me hundo en un vaso de mierda, negándome a pedir ayuda. La cotidianidad aprieta pero no ahoga. Eso sí, aprieta con fuerza, y mala ostia. Hace ya tiempo que he escrito la última frase de mi diario (llámame previsor):
"Que os den por el culo a todos."

Very Bad Things

Invitación al recuerdo.
Recuerdo la delicadeza con la que la bruma desvestía la mañana que decidí poner fin al silencio que ahogaba mi voluntad. Confeccionaré una bandera con los retales de los argumentos que había desechado por miedo, y ese será mi estandarte en la batalla que me propongo emprender, pensé. Me incorporé y dí alas a los sueños que ocultaba del mundo bajo el manto de soledad de la noche. Moriría la falsedad que separaba mis sentimientos de mi realidad. Y si fuese necesario olvidar mi presente lo olvidaría. A destiempo y en una postura imposible, alcanzaría las palabras que forjaron mis secretos. Busqué, entre todo aquello que me emocionaba, la chispa que pudiese hacer prender la montaña de mierda en la que me habían hundido, en la que me había hundido. La música, la literatura, el teatro, que siempre había admirado desde la barrera, serían mis compañeros de viaje, porque me pertenecían tanto como yo a ellos. Recuerdo unos ojos buscando una forma de escapar en la oscuridad.

Escupiré Jodidos - El último Ke Zierre
ESCLAVOS
Nos arrastramos por la comodidad de la ceguera de un mundo que nos sirven en bandeja. Las dosis están aumentando y cada vez necesitamos más mentiras para alimentar nuestro egoísmo manufacturado por los corazones helados de aquellos que, ebrios de poder, nos someten. Me aterra morir sin haber vivido, o ni tan siquiera haber sentido más allá de lo que nos dejan sentir. Alegan que pedimos a gritos ser anulados, y lo peor es que es verdad. Títeres que ignoran los hilos. Una caverna, un mundo feliz y opio para el pueblo. Hemos olvidado lo obvio en el cajón donde guardamos todo aquello que nos es incómodo. Sentados frente a nuestro televisor, nos corrompemos con un miserable mundo de evasión, mientras damos vueltas en la rueda. Nos es suficiente un mundo hecho a medida de nuestra ingenuidad o nuestro miedo a saber la verdad. La verdad te hará daño pero también te hará libre, y la verdad es que somos esclavos. Esclavos de una realidad virtual que han puesto ahí para tenernos distraídos mientras el tiempo nos come el terreno. Escapa. La Revolución es Ahora.
Te recomiendo que mires esto, puede ser que te ayude a ser libre.
http://video.google.es/videoplay?docid=8883910961351786332

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un mundo feliz

Caminando en círculos.
Elegimos sin fundamento, guiados por la esencia que se destila de la duda. Decisiones que surcan un mar infinito de secretos e hipocresías, sentencias desproporcionadas que nos condenan al olvido de un mundo que no deja de girar sobre si mismo. Errantes misterios de la luz que se apaga día a día. Damos pasos que pasan inadvertidos envueltos en una pereza insondable. El letargo en el que yazco ya no conmueve a nadie, le dice ese dios inexistente a su absurda soledad. Mueren mis sueños en un eterno atardecer de lasciva hermosura. Hoy la realidad se empeña en disuadir a mis esperanzas de formar parte de ella. La marea desciende lentamente imposible de detener, impasible ante mi dolor. El oasis se secó, con la brutalidad con que se viola la inocencia de un pensamiento espontáneo. Camino en círculos.

So Lonely - The Police


a fecha de hoy
Del diablo que me espera. de la paciencia con que me espera. Señuelos, que entorpecen el camino, silencian mis pasos, mientras la carabina, que me separa de la felicidad, suspira incomprensión. Me enfrento al camino con una mirada ciega, y me estrello contra la bifurcación cautivo de la duda. Secretamente, a la intemperie de mis sentimientos, confecciono con retazos de miedo la salida más fácil. Se agotan las palabras a medida que se quema mi biografía, y la verdad es que daría lo que fuera por que no me importara, pero no es así, y no puedo evitar sentir un dolor inefable bajo las llamas de la comicidad de mi tragedia Persevero, como un perverso, como un suicida sin valor, como un kamikaze carente de principios, persevero en mi intento por recordar cual fue mi patria, desde este mundo al que fui exiliado. Vida sintética y régimen abierto de soledad, todo es temporal, una tregua que menospreciamos.
Charlie Rivel

Llamada a Media Noche
Una llamada a media noche que detiene como un muro el lánguido deslizar del tiempo. El frío del invierno despierta mi cuerpo entumecido y el desconcierto deja bizcos mi sentidos. Las sébanas atrapan mi cuerpo como una tela de araña infinita. El sonido del teléfono parece acercarse al mismo ritmo con que se abre paso mi conciencia de entre las sombras. La liturgia de los sueños se cristaliza en un final repentino. Un oscuro presentimiento asciende por la cara més encrespada de mi alma, y la incertidumbre cauteriza mi mente con su agudo grito de alarma. En un alarde de hipocresía emocional lucho por ignorar estas sensaciones con la intención de calmar mi miedo. Busco a tientas en la semi-oscuridad de mi alcoba el teléfono. Descuelgo y el mundo se desvanece para siempre arrastrando consigo mi sonrisa.

Sweet Dreams - Eurythmics

porque sueño, yo no lo estoy
Los silencios absolutos que empapan mi memoria no son más que el acto reflejo de un terror impúdico hacia mi pasado. Allí donde mueren mis pasos crece la flor de la sospecha que me susurra al oído secretos que, los que ven sólo lo que se les deja ver, no pueden más que presentir. Un mundo hecho a retazos consume mis sueños con la gula de la incomprensión. Emplearé la realidad que me dieron cuando empeñé mi alma para deshacerme de la culpa, aunque el esfuerzo resulte inútil. Soy tan humano que a veces dudo de mi existencia. La vida no es más que un eufemismo. No encuentro la ventanilla para presentar las quejas a Dios, le estará fallando la infraestructura, o simplemente no existirá (me estoy poniendo nervioso). Una desidia incandescente me impide tomar cartas en el asunto, sea cual sea. Amontono cansancio sobre los pocos recuerdos que salvé de la hoguera de mi miedo. Y pretendo seguir adelante abrazando la tristeza de mi propia ausencia. Porque, que otra cosa puedo hacer? Las letras que amontono son como el grito de FUEGO!!! de una virgen que están violando (sabe que si grita SOCORRO!!! nadie vendrá).
porque sueño, yo no lo estoy

LEOLO

El pan nuestro de cada día se lo pueden meter por el culo.
La fantasía perdió puntería. La certeza con que golpea la cotidianidad nos deja aturdidos y atrapados, siguiendo el pasillo que nos marca la hipocresía, el miedo y el Euribor, y que nos conduce irremediablemente al matadero (aunque ya estemos muertos). La sombra de mentiras que nos proporciona el vecino oscurece nuestra parcela de vida, y la nuestra la del vecino contiguo. Las lágrimas empañan una fotografía de bellos parajes (que llaman primitivos) llenos de luz, y sueño con dar el salto que me transporte hasta ella. Pero un despertador despiadado me anuncia que se acerca la hora de meterme en mi rueda como un buen hámster. La esperanza se pudrió en un espacio indefinido, y el odio ha ganado terreno. Han preparado bien la jugada y la próxima pieza a sacrificar puedes ser tú.

L'estaca - Lluis Llach


Black Ships Ate The Sky - Current 93

Perseguido por una pesadilla.
Presumía de ser un dios en el exilio, subido en su montón de mierda. Y, escudándose tras su condescendencia, lanzaba piedras al río de la indiferencia, intentando borrar su propio reflejo. Su última víctima le saludaba desde la memoria, y él le devolvía el saludo con una mueca rota cargada de cansancio. Hace tiempo ya descubrió que los buitres se habían comido las migas de pan que marcaban su camino de regreso a la inocencia. Recostado en su lecho se limitaba a escuchar el sonido de la lluvia que rompía el silencio de su soledad. Mientras, ese molesto vecino que habitaba más allá de su conciencia, contaba las pastillas necesarias para emprender el viaje hacia ninguna parte. Que absurda ausencia, la de los motivos, pensó, mientras afilaba el hacha, el verdugo.

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